Solución quirúrgica definitiva de alta precisión diseñada para restaurar el cabello, la barba o las cejas en zonas con calvicie o baja densidad. Utilizando técnicas microquirúrgicas avanzadas como FUE, se redistribuyen folículos sanos del propio paciente hacia las áreas despobladas, garantizando una orientación y diseño natural que se integra a la perfección con el contorno facial.
Resultados permanentes:
Folículos trasplantados genéticamente duraderos.
Aspecto 100% natural:
Diseño y ángulo adaptados a la fisonomía.
Recupera la densidad:
Poblado efectivo de zonas desprovistas o escasas.
Versatilidad de zonas:
Aplicable en cuero cabelludo, barba y cejas.
Tratamiento especializado diseñado para revitalizar a profundidad el cuero cabelludo y combatir de forma directa los factores que provocan el debilitamiento del folículo piloso. Mediante la aplicación focalizada de potentes activos inhibidores de la DHT como el Dutasteride, se logra detener la miniaturización del folículo y estimular un recrecimiento fuerte y sano. Es la alternativa ideal para detener la caída acelerada y mejorar sustancialmente la densidad general.
Detiene miniaturización:
Protege el folículo contra la hormona DHT.
Frena la caída:
Reduce drásticamente la pérdida acelerada de cabello.
Favorece recrecimiento:
Estimula la salida de nuevo pelo más fuerte.
Mayor densidad y volumen:
Restaura el grosor natural de la fibra capilar.
Procedimiento médico altamente efectivo que consiste en la microaplicación intradérmica de un cóctel concentrado de vitaminas, aminoácidos, minerales y factores de crecimiento directamente en el cuero cabelludo. Esta nutrición intensa actúa desde la raíz, fortaleciendo la estructura capilar, mejorando la microcirculación local y devolviéndole la vitalidad y sedosidad al cabello desde las primeras sesiones.
Nutrición directa:
Microinyecciones de vitaminas y nutrientes esenciales.
Estimula crecimiento:
Reactiva el funcionamiento folicular activo.
Fortalece el cabello:
Aumenta la resistencia de la fibra capilar.
Brillo y textura:
Mejora visiblemente la calidad estética del cabello.
Tratamiento médico especializado orientado a frenar la pérdida repentina y localizada de cabello en forma de parches o zonas despejadas. Mediante una valoración clínica y la infiltración dirigida de activos inmunomoduladores y antiinflamatorios, se logra estabilizar la respuesta folicular, detener la progresión de las zonas afectadas y activar el recrecimiento progresivo del cabello en las áreas desprovistas.
Control de progresión:
Frena el avance de parches o calvas localizadas.
Recrecimiento focalizado:
Estimula la salida de cabello en zonas afectadas.
Tratamiento médico seguro:
Protocolos adaptados a cada diagnóstico.
Restauración de imagen:
Recupera la uniformidad visual del cuero cabelludo.
No. Los folículos extraídos de la zona donante (nuca y laterales) son genéticamente inmunes a la hormona DHT responsable de la calvicie, por lo que el cabello implantado crecerá de forma permanente durante toda la vida.
Es un procedimiento ambulatorio. Las pequeñas costras en la zona implantada se caen de forma natural entre los días 8 y 12. La mayoría de los pacientes pueden reincorporarse a sus actividades laborales no físicas en 3 a 5 días.
A partir del tercer mes el nuevo cabello comienza a brotar. Los cambios visibles y significativos se aprecian entre el 6º y 8º mes, alcanzando el resultado definitivo y con máxima densidad a los 12 meses.
Por lo general, la disminución drástica de la caída se aprecia entre la 3ª y 4ª semana. El recrecimiento y el aumento evidente de la densidad folicular se consolidan progresivamente a partir del segundo y tercer mes de tratamiento continuo.
El número de sesiones varía según la fase de pérdida en la que se encuentre cada paciente, pero el protocolo estándar consta de un ciclo inicial de 4 a 6 sesiones, seguido de sesiones de mantenimiento personalizadas.
La mesoterapia aporta una nutrición e hidratación profunda a través de un cóctel de multivitaminas y aminoácidos, mientras que la recuperación capilar utiliza fármacos inhibidores específicos (como Dutasteride) para frenar la causa genética de la caída.
El tratamiento controla de manera muy efectiva las zonas activas y frena la progresión actual. Al ser una condición inmunológica, se requiere seguimiento médico periódico para tratar a tiempo cualquier eventual brote futuro.